guadalupe

 Salimos por la mañana del 17 de diciembre a las ocho y media rumbo a Guadalupe con nuestros compañeros de segundo.

Después de una hora y media de viaje, paramos en un área de servicio para descansar, ir al baño, comprar... Tras una hora más de viaje paramos en la plaza de Guadalupe donde se encontraba el impresionante Real Monasterio de Guadalupe, con una fachada mudéjar con arcos ojivales muy bonita delante de una gran escalinata.

 

Cuando entramos dentro del Monasterio, un señor nos guió por su interior explicándonos cosas muy interesantes y curiosas. Nos contaron la historia de cómo un vaquero cuando pastoreaba sus vacas se encontró la estatua de la Virgen y como a partir de ahí empieza la historia del Monasterio.

 Entre los tesoros que hay en sus estancias, vimos el museo de bordados, los códices miniados, los cuadros de Zurbarán y de Lucas Jordán de la sacristía, las pinturas medievales y el coro.

 

Durante la visita pudimos ver muchas de las características del arte gótico que hemos estudiado en este trimestre. Una de las cosas que más nos gustó fue el claustro mudéjar y cuando subimos al camarín de la Virgen, las pinturas tan bonitas que había en esa sala.

 

 Nosotros sabemos como curiosidad que existe un hermanamiento entre Torrejoncillo y Guadalupe, pues los "Caballeros de la Real Orden de Guadalupe", distinguieron a nuestra Patrona con la medalla de oro de dicha Orden y más tarde se hizo una procesión claustral con el estandarte de los Paladines de la Encamisá de Torrejoncillo y el estandarte de la Virgen de Guadalupe, por el claustro mudéjar del Monasterio. Cuando salimos, nos dejaron dos horas libres, para comer y conocer el pueblo.

 

Tras las dos horas de diversión por el pueblo, nos dirigimos al autobús y a las tres menos cuarto salimos dirección Trujillo. A las cinco menos cuarto llegamos a Trujillo, donde visitamos la parte antigua y la estatua a caballo de Pizarro hecha de bronce macizo (6500 kilos), que fue el descubridor del Perú. También visitamos el castillo de Trujillo, una fortaleza construida entre los siglos IX y XII, que tiene arcos de herradura, donde nos dejaron subir y nos hicimos muchas fotos, allí visitamos un aljibe, donde se almacenaba el agua y fue construido por los árabes. También visitamos una alberca en el pueblo.

 

Después de la visita y un rato libre por Trujillo nos montamos nuevamente en el autobús y regresamos al pueblo, donde llegamos alrededor de las 8 de la tarde. Fue una jornada muy divertida e interesante donde aprendimos muchas cosas relacionadas con el arte.

 

Javier Sánchez Martín

Noel Duarte Pérez

2ºA